5 Tips para el manejo de emociones en niños

18.05.2020

No existe una formula mágica para manejar las emociones de los niños o hacer que se calmen en medio de una "pataleta". Todo dependerá de la situación, de la personalidad del niño y sin duda, de la manera como actuemos los adultos alrededor.

Los niños, son niños y por eso, así como aprendieron a caminar en algún momento de sus vidas, también deben aprender a manejar sus emociones, identificándolas y reconociéndolas. Por eso, te dejo 5 TIPS que pueden ser muy útiles cuando se trata de manejar emociones y conducta en niños.

1. No invalides las emociones, ayúdalo a reconocerlas y aceptarlas: Por lo general, cuando un niño llora lo primero que le decimos es " no llores", sin saber que estamos invalidando su emoción. Si está llorando es porque algo le pasa, por eso, cambia el discurso y ayúdalo a reconocer si lo que siente es miedo, rabia, tristeza o alegría. Pregúntale ¿qué sientes? Y ¿dónde lo siente? Las emociones por lo general también se sienten en el cuerpo. Apóyalo diciéndole que lo siente está bien y que lo entiendes, porque seguro has sentido lo mismo.

2. Brinda un ambiente seguro: Cuando un niño siente miedo, rabia o tristeza por algo a veces no sabe como expresarlo y se manifiesta en lo que conocemos comúnmente como una "pataleta". Para un adulto es muy fácil saber que siente y decirlo pero para lo niños no y por eso, en esos momentos donde surgen esas emociones, el adulto debe acudir como un agente protector. Alejarse y dejarlo solo llorando no es un ambiente seguro. Por el contrario, acércate hasta donde él te lo permita y dile que estás con él, que eso va a pasar y que no te vas a ir de su lado.

3. Anticípalo a las situaciones que pueden producirle malestar y háblale con la verdad: Muchas de las situaciones que para nosotros son cotidianas, para los niños son experiencias nuevas de las que solo tienen una idea por algún comentario de alguien más o algo que vieron en algún lado. Por ejemplo, nunca han ido al médico pero alguien dijo que eso dolía y entonces sentirán miedo de ir. Por eso, anticípalo con la verdad diciéndole claramente lo que va pasar y la razón por lo cual es importante someterse a una situación dolorosa. "Te van a sacar un poquito de sangre y puede que te duela pero es la única manera que el médico tiene de saber si estás bien. Tu eres muy valiente y podrás soportarlo". A veces elevar la expectativa del miedo hace que se reduzca, porque el niño puede ser que diga "no me dolió tanto".

4. Refuerza de manera positiva su valentía y esfuerzo: Un refuerzo positivo es algo bueno o agradable que doy para compensar una conducta. Los refuerzos pueden ser materiales por ejemplo, una paleta, un juguete etc, pero a veces no hay mejor refuerzo que una palabra "muy bien" "lo lograste" "eres muy valiente". Reconocer el esfuerzo tras una situación de miedo va generando en el niño coraje, que es la capacidad de tener miedo pero aún así atreverse. Recuerda que el miedo no se quita! A todos nos da miedo algo.

5. No lo obligues, respeta sus tiempos: Obligar a un niño a hacer algo puede tener sus pros y sus contras. En ocasiones habrá que dar una orden que se tiene que cumplir, pero cuando hablamos de emociones es importante respetarlas y esperar que esté tranquilo antes de entrar a un espacio que le produce pavor. Si por ejemplo, tiene un cita médica y no quiere entrar, entrarlo a la fuerza no conducirá a nada. Habla con él, con una voz firme y amorosa, anticípalo, hazle saber que estas con él y delega la responsabilidad "entraremos cuando estés listo".